¡¡Feliz Miércoles a todos!!
En primer lugar quería disculparme por estar tantos días ausentada del blog. Ya sé que lo avisé, pero aún así me parecen demasiados días sin publicar nada; pero la verdad, entre mi viaje a Sevilla, matriculas, inscripciones a cursos y demás no he tenido mucho tiempo ni para respirar. Espero que lo entendáis :)
Eso sí, vuelvo como os prometí con la tarta de mi cumpleaños. Se trata de una tarta de Ferrero Rocher, para quién no lo sepa esos bombones son mis favoritos y comerme uno es ... tocar el cielo con las manos (jijijiji que exagerada soy). Pero vamos, que me gustan mucho. Por ese motivo mi novio decidió que esta tarta era la perfecta para celebrar mi 30 cumpleaños. Sí, habéis leído bien, 30 años jajaja. Quién me ha visto y quién me ve jajaja. No, en serio, tuve un cumpleaños muy bonito gracias a mi familia y a mi novio, por supuesto. Así que gracias a todos por compartir ese día conmigo. Y también gracias a todos los que os acordasteis de mi cumpleaños y me felicitasteis en el blog. ¡¡Sois un encanto!!
He de decir que hubo algunos problemillas que no permitieron que la tarta luciera tanto como debiera, pero son las cosas del "directo" jajaja. Primera vez que se hacía, falta de algunos ingredientes, como por ejemplo los bombones propiamente dicho que por si no lo sabéis en el verano los retiran de los supermercados y es imposible encontrarlos, el spray dorado alimentario que solamente encontrábamos color plata... Además la foto final es la que hicimos antes de soplar las velas, y por las prisas de soplar y cortarla tampoco es que sea muy ideal. Vamos, que la tarta fue un poco odisea, pero eso sí me hizo muchísima ilusión soplar las velas en ella y además, esperamos repetirla para poderla subir con receta mejorada y con todos los ingredientes :)
Vamos ya con la receta, para que podáis ver mejor de lo que os hablo ;)
